Este miércoles, en medio de su operación militar en Ucrania, el gobierno de Rusia anunció que ha tomado el control sobre las centrales atómicas de Chernóbil y Zaporiyia, ambas en territorio ucraniano.

Tal situación, ha reavivado la preocupación internacional que ya se encontraba en crecimiento desde el pasado 4 de marzo, cuando el ataque de fuerzas rusas a Zaporiyia y su posterior toma de control, trasladaron el foco a la seguridad de determinadas infraestructuras de energía especialmente sensibles y sometidas al riesgo de un conflicto bélico.

¿QUÉ ESTÁ OCURRIENDO AHORA?

De acuerdo con la portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, la toma de Chernóbil y Zaporiyia se justifica para «impedir provocaciones nucleares por parte de Kiev».

«Durante la operación especial de las Fuerzas Armadas de Rusia se estableció el control de las centrales nucleares de Chernóbil y Zaporiyia, y de los territorios adyacentes», agregó la portavoz, según la agencia rusa Sputnik.

«Este paso se realizó únicamente para no permitir que las formaciones nacionalistas y otras organizaciones terroristas ucranianas, y también los mercenarios extranjeros aprovechen la situación para realizar provocaciones nucleares», subrayó Zajárova.

La portavoz dijo además que estos riesgos existen realmente y que la situación en ambas centrales atómicas de Chernóbil y Zaporiyia es controlada por especialistas ucranianos y militares rusos de forma conjunta.

«La actividad radiactiva de ambas estaciones está dentro de los límites normales», precisó Zajárova, que insistió en que «Rusia hace todo lo posible para garantizar la seguridad apropiada» de estas instalaciones.

Horas antes de que se produjeran estas declaraciones, la Compañía Nacional de Energía Ukrenergo, que gestiona Chernóbil, aseguró que la planta se había quedado sin electricidad debido a los ataques de las tropas rusas.

«Como resultado de las acciones hostiles de los ocupantes rusos, la planta de energía nuclear de Chernóbil quedó completamente sin electricidad«, precisó el operador ucraniano en un mensaje de Telegram que recoge la agencia Ukrinform.

«Los combates continúan, por lo que actualmente es imposible realizar trabajos de reparación y restablecer el suministro eléctrico», agregó la compañía estatal.

PREOCUPACIÓN

Dymitro Kuleba, ministro de Exteriores ucraniano, se expresó sobre los hechos y dio a conocer que los generadores de electricidad que abastecen a la central nuclear de Chernóbil tienen una capacidad de reserva de unas 48 horas y, transcurrido ese tiempo, sus sistemas de enfriamiento se pararán.

El máximo responsable diplomático de Ucrania alertó sobre la peligrosa situación de la antigua central que, según el operador eléctrico que la abastece, se ha quedado «completamente sin electricidad» debido a la ocupación rusa, lo que podría provocar fugas radiactivas.

«Los generadores de reserva por diésel tienen una capacidad de 48 horas para alimentar la central nuclear de Chernóbil. Después de eso, los sistemas de enfriamiento de la instalación de almacenamiento de combustible nuclear gastado se detendrán, lo que hará que las fugas de radiación sean inminentes«, dijo Kuleba en un mensaje en la red Twitter.

«La guerra bárbara de (el presidente de Rusia, Vladimir) Putin pone en peligro a toda Europa. ¡Deben detenerlo de inmediato!», añadió el responsable de Exteriores.

Kuleba dijo que la única red eléctrica que abastece a la central nuclear y todas sus instalaciones nucleares ocupadas por el ejército ruso está dañada.

La central «perdió todo el suministro eléctrico. Pido a la comunidad internacional que exija urgentemente a Rusia que cese el fuego y permita que las unidades de reparación restablezcan el suministro de energía», insistió.

La antigua central nuclear, ubicada en una zona de exclusión debido a la radiactividad por el accidente de 1986, incluye reactores fuera de servicio, así como instalaciones de desechos radiactivos. Por otra parte, Zaporiyia es la mayor central nuclear europea.