Demasiado delgadas, demasiado altas, con demasiadas curvas y, ahora también, con demasiado pecho. El mundo de la moda y las modelos es ese universo estético perfectamente imperfecto con el que todos tenemos un sentimiento amor-odio. Si bien los estándares y las tendencias son cambiantes y, también hay que decirlo, a veces un poco alocadas, las bellas mujeres que se ponen esas platónicas prendas encima y deciden caminar kilómetros de pasarelas durante las semanas de la moda son, también, objeto de crítica.

Al parecer, ya no basta con ser alta y delgada para representar el canon de belleza. Y si no, que se lo pregunten a Gigi Hadid, modelo americana que ha recorrido las pasarelas más importantes del mundo y protagonizado las portadas más impresionantes de la industria. A sus 20 años, Gigi presume de una carrera larga (empezó a los 2 años de edad), y fructífera (ha sido nombrada una delas mujeres más bellas del planeta). Aun así, la bella Gigi se ha enfrentado recientemente a numerosas críticas referentes a su cuerpo. Sus ‘haters’ criticaban su “exceso de peso y volumen”, que no parecen encajar con el del resto de sus compañeras de profesión. En respuesta, Gigi hizo un comunicado en Instagram, en el que admitió que aunque no representa el tipo de cuerpo al que la industria de la moda está acostumbrada “trabaja muy duro y se siente segura consigo misma”. “Sí, tengo pecho, abdominales, culo y muslos, y vuestros comentarios no me van a hacer querer cambiar mi cuerpo”, publicó la modelo.

Tal vez sean las nuevas tendencias y la cordura de los expertos en el mundo de la moda, pero (por fin) los ídolos de belleza parecen estar cambiando. Si todas las mujeres somos diferentes, ¿por qué necesitamos un único estereotipo de cuerpo en la moda? ¿Por qué no basta con ser guapa y estar sana para mostrar las tendencias de los diseñadoras sin tener miedo al bulling en las redes sociales?

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fuente: cosmopolitan