Durante años, Tesla ha obtenido miles de millones de dólares de sus competidores solo por la venta de vehículos eléctricos. Pero esa ganancia inesperada está a punto de desaparecer, justo cuando la compañía más la necesita.
Las ventas de créditos regulatorios han sido una importante fuente de ingresos para el fabricante de automóviles, que actualmente enfrenta una caída en sus ventas y ganancias. Los fabricantes de automóviles tradicionales compran créditos de Tesla para seguir vendiendo autos a gasolina que, de otro modo, infringirían las regulaciones de emisiones y les costarían una multa.
Pero el proyecto de ley republicano sobre impuestos y gastos aprobado a principios de este mes elimina esa penalización financiera para los fabricantes de automóviles, lo que significa que ya no tendrán ningún incentivo para comprar estos créditos regulatorios de Tesla.
La pérdida de estos créditos no ha recibido tanta atención como las consecuencias de la alianza (y el posterior enfrentamiento) del CEO de Tesla, Elon Musk, con el presidente Donald Trump, o como la eliminación de los créditos fiscales de US$ 7.500 para los compradores de vehículos eléctricos. Sin embargo, la eliminación de estos créditos regulatorios del balance de Tesla podría ser un desastre para el futuro financiero de la compañía, e incluso podría resultar en pérdidas continuas.
Según un informe reciente de analistas de William Blair and Co., los fabricantes de automóviles que incumplen las normas ya no deberán pagar multas, lo que elimina la demanda de los créditos de Tesla en el mercado. Los analistas prevén que los ingresos por créditos regulatorios de Tesla pueden disminuir un 75 % el próximo año y desaparecer por completo para 2027.
Eso “resultará en un golpe directo a la rentabilidad (de Tesla)”, señala la nota.
Hasta el momento, Tesla no ha respondido a una solicitud de comentarios de CNN sobre el cambio en las ventas de crédito regulatorio.

