Por: Lic. Teresa Medina Marroquín
Cuando los reportes periodísticos dan a conocer las declaraciones del gobernador Américo Villarreal Anaya y de varios de sus colaboradores, entre ellos su consejera jurídica Tania Contreras López y el secretario de Administración, Jesús Lavín Verástegui, respecto a la corrupción del pasado, surge un tremendo enojo ciudadano por la gravedad de todo lo que se denuncia, que es realmente exorbitante.
Aun así, se dice, los corruptos que se fueron enriquecidos con obscenas y hasta astronómicas cantidades de dinero, se han atrevido (también se dice) a enfrentar esas acusaciones a través de una guerra política y legal a
quienes –justamente—decidieron exhibir a la intemperie sus atracos contra el dinero del pueblo, no precisamente del gobierno.
Un pueblo que de poco le sirve montarse en el enojo, pues este sentimiento de ira no podrá, al menos de momento (por ejemplo) resolver el problema de las calles con baches, la escasez de agua y el de una inseguridad que
están saturando de sufrimientos la vida de los tamaulipecos.
Y es que lo que fue un robo en despoblado dejó sin recursos al nuevo Gobierno de Tamaulipas que, junto a los ayuntamientos, ha tenido que echar mano de financiamientos que no tenían por qué ser utilizados,
excepto por los déficits provocados por la corrupción y el saqueo.
Y ya no les hablo del Estado de derecho que está, en primer lugar, bajo la responsabilidad directa de la Fiscalía General de Justicia a cargo de Irving Barrios Mojica, como de un auditor superior, Jorge Espino Ascanio, cuyas
revisiones a las entidades públicas, comenzando por los ayuntamientos, suelen ser realizadas (literalmente) a una “corte celestial de ángeles”, pues casi siempre los ex funcionarios resultan ser “puros” e “inocentes”.
HUYENDO Y OCULTÁNDOSE EN ESTADOS UNIDOS
Sin embargo, esos escenarios plagados de calamidades y precipicios sociales, observados por ciudadanos atormentados por las sombras de la desesperanza y la tristeza (pues muchísimos no tienen siquiera un empleo
estable y mucho menos cubiertas sus necesidades personales y familiares) parecen ir cambiando.
A ese panorama, donde todo lo que se veía era el robo descarado y en cantidades que asustan (al extremo que gente de la misma ciudadanía y con un alto nivel de conciencia y de conocimientos han llegado a decir que nuestra sociedad vive en un entorno desahuciado), le han aparecido señales claras de respuestas y justicia.
Ya se habla que se “cocinan” hasta un centenar de órdenes de aprehensión contra esos depredadores que convirtieron a Tamaulipas en una región de aire irrespirable, de sombras espantosas, de revanchas políticas y de una fuente inmensa de dinero en efectivo que convirtió a tantos en individuos multimillonarios.
Esas acciones de justicia, de darse, le darán a Tamaulipas grandes signos de aliento que no sólo ayudarán a arrancarle (por lo pronto) los filos a la tristeza que sufre la población, sino que le darán cauce y rumbo a una entidad que, ahora gobernada por Morena, pocas veces en su historia había tenido la oportunidad de conocer cara a cara a la justicia.
Lo demás será como una especie de circo romano donde el pueblo volcará sus frustraciones y rencores al ver a tanta gente huyendo y ocultándose en Estados Unidos, desesperada porque nunca habían creído (al sentirse diositos) que el castigo de la ley los alcanzaría.
Y es que ellos no creyeron, como deben creer los actuales, que el poder es efímero; que pasa tan rápido, que es prestado y que abusar de este implica que tarde o temprano les espera una vergonzosa celda que, aun saliendo algún día en libertad, hablará para siempre de sus oscuras reputaciones.
Claro: el pueblo espera eso y más: esto es, que se recupere lo que se robaron.
SSPT Y MUNICIPIO EXHORTAN AL BUEN USO DEL 911
En la Mesa de Seguridad Municipal celebrada antier en el Ayuntamiento de Victoria, el alcalde Eduardo Gattás Báez y el titular de Seguridad Pública en Tamaulipas, Sergio Chávez García, exhortaron a fomentar la cultura del buen uso del número de emergencia 911, exponiendo la dificultad que generan las llamadas falsas o de broma. Es increíble que el 80% del total de llamadas al 911, como trascendió en esta reunión, sean falsas, causando alarmas y desvío de recursos innecesarios que afectan al sistema de vigilancia de la Capital del Estado.
¡Feliz miércoles!
[email protected], @columnaorbe, columnaorbe.wordpress.com
