- Continúa comiendo menos calorías de las que puedas quemar a diario.
- Baja el consumo de carbohidratos hasta un cuarto de la carga calórica.
- Aumenta el consumo de alimentos ricos en fibras y proteínas.
- Entrena algunas veces en ayunas. Esto puede generar beneficios en el metabolismo que aceleren la quema de grasas. Es importante monitorear su efectividad, pues lo que menos querrás son consecuencias que comprometan el proceso en general.
Ejercicios para eliminar la grasa rebelde
Debes entrenar con mucha voluntad y fuerza, ideando un plan de rutinas intenso que haga desaparecer la grasa rebelde. El siguiente programa puede ayudarte en esta misión:
- Inicia tomando, 30 minutos antes, café o algún suplemento de cafeína.
- Ejecuta un pequeño calentamiento.
- Realiza un entrenamiento por intervalos de alta densidad (HIIT) durante 10 minutos. Haz 3 turnos de 10 burpees y 25 sentadillas sin peso, con reposo de 10 segundos entre las rondas. Luego 6 sesiones de sprints (correr a máxima velocidad pequeñas distancias) de 20 segundos, con 45 segundos de descanso entre ellos.
- Toma un respiro por 5 minutos.
- Haz una práctica de 20 minutos de cardio.
- Efectúa un largo y más exigente entrenamiento por intervalos de alta intensidad (HIIT). Pueden ser 6 rondas de burpees y 25 sentadillas sin peso, con reposo de 10 segundos entre ellas. Un circuito con pesa rusa durante 15 minutos. Entrenamiento de crossfit, enfocado en el acondicionamiento metabólico, corriendo 50 metros, haciendo 10 levantamientos con bolas de pared que pesen hasta 9 kilogramos, 5 levantamientos con peso muerto hasta 20 kilos y 5 saltos dobles de cuerda.
Previene su aparición
Entre los consejos que más te pueden ayudar a eliminar la grasa rebelde y prevenir su futura aparición, destaca el hecho de idear una manera inteligente de alimentarte, según las necesidades que demanda tu cuerpo. Pon en práctica el ciclado de carbohidratos para disfrutarlos unos días más que otros.
Establecerás días altos, moderados y bajos en el consumo de carbohidratos, adaptando tu dieta a la exigencia física de cada jornada. Es un plan que, tal vez, te tome tiempo perfeccionar, pero con el que verás resultados.
