Por José Gregorio Aguilar
Más del 80 por ciento de los trabajadores de la construcción adheridos a la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC) han emigrado a otras entidades en busca de trabajo debido a que desde hace algunos años, casi no han tenido empleo en Victoria.
Al inicio del actual sexenio, esta organización sindical agrupaba a más de 300 personas, entre albañiles, carpinteros, electricistas, plomeros y demás, pero a la fecha, solo permanecen 70 de ellos los cuales se emplean en pequeñas obras particulares.
El dirigente de la Unión de Obreros en el Ramo de la Construcción, Lorenzo Balderas Castillo, sostuvo que, a diferencia de la capital del Estado, en otras entidades sí se desarrolla mucha obra pública y privada.
“Muchos constructores se llevaron a la gente, andan trabajando en Querétaro, en Nuevo León y también al sur del país allá andan trabajando y ganando dinero”.
En el caso particular de Victoria, recordó que desde hace varios años se viene arrastrando una crisis de desempleo para el sector, en la cual solo unos pocos albañiles han tenido un poco de trabajo; generalmente en la obra privada, en la construcción de viviendas o fraccionamientos, reiteró.
“Ahorita andamos un poco mal, no tenemos tanta gente porque mucha se ha ido porque antes teníamos mas de 300 y ahorita no llega ni a 70 gentes”.
Precisó que ni por parte del Gobierno del Estado ni del Municipio se han desarrollado proyectos de inversión que detone el empleo para los croquistas .
“No, el municipio tampoco nos ha dado todavía y el Estado siempre fue ese el problema, y luego se vino la pandemia y todo empeoró”.
Frente a esta dramática realidad, el dirigente croquista adelantó que buscarán el apoyo del gobernador electo Américo Villarreal Anaya para solicitarle que se asigne una mayor participación para las empresas locales y se de prioridad a la mano de obra local cuando se lleven a cabo proyectos e inversiones.
