La vitamina C ayuda a fortalecer el sistema inmunológico en la temporada de invierno
La vitamina C es una de las vitaminas más poderosas ya que interviene en muchos procesos del cuerpo que ayudan a mantener una buena salud.
La vitamina C es ideal para evitar enfermedades en el invierno y prevenir los daños en la piel que se generan con los cambios de temperatura.
La vitamina C es necesaria para el crecimiento y desarrollo normales. Pertenece al grupo de las vitaminas hidrosolubles, es decir que salen del cuerpo a través de la orina. El cuerpo guarda cierta cantidad como reserva pero se tienen que ingerir de manera regular.
(Vitamina C, ¿Qué es y para qué sirve?)
La vitamina C es ideal para ayudar a combatir los radicales libres, que son los responsables, entre otras cosas, del envejecimiento prematuro.
Los radicales libres se producen cuando el cuerpo descompone el alimento o cuando usted está expuesto al humo del tabaco o a la radiación.
La acumulación de radicales libres con el tiempo es ampliamente responsable del proceso de envejecimiento.
Los radicales libres pueden jugar un papel en el cáncer, la enfermedad del corazón y los trastornos como la artritis.
Estos son los poderes que tiene la vitamina C en el cuerpo:
Antioxidante. La vitamina C ayuda a eliminar los radicales libres que el cuerpo es incapaz de procesar y que hacen que la piel envejezca más rápido.
Durante el frío. En la época invernal, la vitamina C ayuda a prevenir el resfriado común y la gripe, esto se debe a que contribuye a mejorar al sistema inmunológico. La deficiencia de vitamina C hace que las personas sean más propensas a las enfermedades.
En la piel. Esta vitamina participa de manera activa en la elaboración de colágeno, esta sustancia ayuda a mantener la firmeza de la piel, aumenta la luminosidad y las desigualdades de tono.
En el cabello. La vitamina C promueve el crecimiento del cabello, evita la resequedad y el maltrato de las puntas, por ello es ampliamente utilizada en la cosmética.
Actúa también contra los rayos ultravioleta y ayuda a difuminar las manchas que esta luz puede llegar a causar en la
piel. También se ha demostrado que puede ayudar a formar carnitina, una sustancia que ayuda a la pérdida de peso.
La vitamina C también participa de manera activa en:
Formar una proteína importante utilizada para producir la piel, los tendones, los ligamentos y los vasos sanguíneos
Sanar heridas y formar tejido cicatricial
Reparar y mantener el cartílago, los huesos y los dientes
Ayudar a la absorción del hierro
Las frutas que tienen las mayores fuentes de vitamina C son, entre otras:
Melón cantalupo
Frutas y jugos de cítricos, como las naranjas y toronjas (pomelos)
Kiwi
Mango
Papaya
Piña
Fresas, frambuesas, moras y arándanos
Sandía o melón
Las verduras que son las mayores fuentes de vitamina C incluyen:
Brócoli, coles de Bruselas y coliflor
Pimientos rojos y verdes
Espinaca, repollo, nabos verdes y otras verduras de hoja
Papa o patata blanca y la dulce (camote)
Tomates y su jugo
Algunos cereales y otros alimentos vienen enriquecidos o fortificados con vitamina C. Enriquecidos significa que al alimento se le ha agregado una vitamina o mineral. Verifique las etiquetas del producto para ver cuánta vitamina C contiene.
