-EL PUEBLO: ¡¡NOOOO!!
¡Me voy a reelegir! Con esas palabras y muy seguro de sí mismo, el alcalde Eduardo Gattás Báez, habló a través de diversos medios de comunicación de Cd. Victoria, para exponer la que parece su consigna, ante un azorado elector que aún no digiere sus palabras.
El pueblo, el ser de banqueta, simple ciudadano, le ha respondido con todo y de distinta manera, repudiando sus palabras. Baste ver cómo está la ciudad: en iguales condiciones o peor que como se la entregaron para que la administrara y no para que se publicitara.
No bien amanece y el ciudadano camina por la calle cuando se topa con un bache o con un poste atascado de basura y esos eran y siguen siendo los lastres. Con ellos ha hecho el viaje desde que inició su administración de la ciudad.
Sin embargo, el pueblo y los ciudadanos en las redes han sido testigos de la forma tan grotesca en que este señor, que dice ser el presidente, se exhibe y pasa a protagonizar la película de los peores alcaldes de Victoria.
En este período ha habido de todo y siempre motivado por su afán protagonista y curiosamente por su apego al encono, a disentir proveniente por su soberbia personalidad. Con eso, no deja hablar a nadie del Cabildo que comparte con él el edificio del 17 Hidalgo.
No lejos quedó el tiempo cuando se burló de la ciudad llamándolo «fellita», dejando entrever que él no sólo la arreglaría, sino que la modernizaría para que se viese bonita. Claro eran tiempos de campaña de Américo Villarreal Anaya y aque día en la Colonia Américo Villarreal, se sentía molesto por estar en cuarta fila, lo cual demostró en cuanto le permitieron el micrófono.
La imprudencia, que está muy cercana a la violencia, pone en peligro sus dichos pues en cualquier momento echa todo por tierra. Por lo cuál, aunque de último momento recibiera algun apoyo para cubrir el desahucio capitalino, en cualquier momento todo podría venirse abajo.
Es por tanto muy difícil que la ciudadanía tenga confianza en él, si algun vez se tuvo y si la perdió es difícil que la recupere. La falta de confianza, sumada a su pésima gestión, pues con todos se pelea, han logrado que haya pocos agentes de Tránsito en la ciudad, que haya unos cuantos y derrotados semáforos que dejan de funcionar ante cualquier posible ventarrón. Que muchas de las plazas a donde acude a tomarse la foto para chapolear, sean abandonadas en cuanto se retira del lugar. Luego de la selfie.
Hay sitios que por un coraje o soberbia de su parte permanecen abandonados, hay empleados del ayuntamiento castigados y otros despedidos, hay periodistas ofendidos a quienes ha agredido verbal y físicamente. Es duro y difícil de tratar pues su personalidad lejos de conciliar busca prevalecer sobre su interlocutor en turno.
La próxima elección de candidatos para alcalde será eso, una elección y no una pelea y el alcalde desde su posición ya se subió al ring, ya la inició con el anuncio que repite, ahora sin decirlo, cada vez que visita una colonia: ¡Me voy a reelegir!
Sin embargo la credibilidad está en los hechos y no en las redes. El pueblo y Morena ocupan quien los dirija hacia la cuarta transformación como lo prometió el señor Presidente Andrés Manuel López Obrador, que sin lugar a dudas ha dado muestras de lo que en realidad ocurre en toda la República.
Ojalá y fuese una broma, pero no lo es. De ese modo veremos a Gattás recorrer las calles con esa bandera, usando los recursos públicos para publicitarse, agenciándose obras y gestiones que no le son propias.
Por lo bajito y en todo lo alto el pueblo bueno sabe que en la encuesta de Morena, que se dará en los próximos días, está el dicho en entredicho del aún alcalde de Ciudad Victoria.
Diversas encuestas que ya se realizaron contradicen lo dicho por Gattás Báez : ¡Gattás no se reelige!

