Estados Unidos tiene más de 24 mil agentes desplegados en la frontera con México, junto con otros mil 100 nuevos coordinadores de la patrulla fronteriza, para hacer frente a la avalancha migratoria que se espera con el fin del Título 42.
El secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas, advirtió que “la frontera no está abierta; cruzar irregularmente es ilegal” y quienes lo hagan, y quienes no sean elegibles para permanecer en Estados Unidos serán “devueltos rápidamente”.
“Ampliaremos significativamente a partir del jueves nuestro uso de la expulsión acelerada en la frontera”, advirtió un funcionario gubernamental que pidió el anonimato en una rueda de prensa telefónica el martes por la noche.
Y «por primera vez en la historia» las expulsiones a México de migrantes de Cuba, Nicaragua, Haití y Venezuela «continuarán bajo el Título 8«, especificó.
Los migrantes de otras nacionalidades serán devueltos a sus países de origen gracias a acuerdos negociados en el último año y medio.
Mayorkas pidió a los migrantes recurrir a las vías legales, como pedir cita a través de la aplicación móvil, recurrir a un permiso de reunificación familiar o acogerse a un programa que autoriza entrar a 30 mil personas por mes de Venezuela, Nicaragua, Cuba y Haití por motivos humanitarios.

