A su estilo el alcalde de Victoria anuncia en Facebook que está listo para visitar los hogares del municipio. Arranca con ello su campaña para reelegirse. Irá de nuevo a poner su rostro sonriente para reponer las promesas que no cumplió como gobernante.
Sin embargo todo viene de arriba, de la mano que mese la cuna. Por eso el equipo está listo encabezado por el ex gobernador Egidio Torre Cantú.
Le siguen en línea descendente Guillermo Martínez que cobra con un contrato del municipio de Victoria otorgado a su empresa denominada M58, S. A. DE C. V, y Jorge Vela que cobra como encargado del despacho de Comunicación Social.
Lea usted cuánto se llevan los angelitos, más el acumulado que usted desee agregar :
Guillermo Martínez, según se lee en la factura, cobra 50 mil pesos mensuales por ofrecer los servicios de análisis y diagnóstico del entorno digital, propuesta de narrativa y sugerencias para un mejor posicionamiento de redes sociales y monitoreo de las mismas.
Jorge Luis Vela quien inició como asesor, hoy con nombramiento otorgado por Gattás Báez, es encargado del despacho de Comunicación Social del ayuntamiento municipal, por lo cual devenga, segun documentos 40 mil 85 pesos, por reprimir y castigar con el famoso a los periodistas hay que matarlos de hambre del dirigente del PRI, lugar a donde el susodicho pertenece.
La estrategia es muy clara y hasta descarada. Egidio recuperó Victoria Capital y no piensa soltarla. Los intereses y beneficios en presente y futuro son tumultuosos en gastos mayores del dinero del pueblo que va y para en sus arcas.
Es por eso que el ataque contra quienes no se someten, incluyo aquí a sus funcionarios, regidores y medios de comunicación, es intenso y sin contemplaciones.
Atrás se ejerce un inmenso poder que viene del pasado, de una Derecha, de una ala del PRI, que continúa trabajando con el dinero del pueblo para derrocar por todos los flancos y desde adentro al gobierno de la 4T.
Será difícil que esta hermandad sellada de San Pedro a Victoria tenga éxito. Lo que necesariamente causa estragos es que sea el propio pueblo quien lo pague.
El pueblo sin embargo no desea volver al pasado, a la película de promesas que dejaron a la ciudad derrotada. Nada nuevo en estos asesores, es la misma cacofonía de Egidio.

