Este 28 de julio se cumplieron 8 meses del fallecimiento de Silvia Pinal (†), y su asistente personal, Efigenia Ramos, aún se siente muy triste por su ausencia. Fueron más de 30 años a su lado. Aunque Frida Sofía, Luis Enrique y Schersa le ofrecían trabajo, prefirió tomar otro camino. Ahora, junto con su único hijo, Aldo, vende comida a domicilio. Madre e hijo nos recibieron en la cocina de su hogar.
¿Por qué Efi Ramos decidió vender comida en lugar de trabajar con la familia de la actriz Silvia Pinal?
Le preguntamos a Efi (E) cómo surgió la idea de preparar comida para vender y nos respondió: “De tiempo atrás hemos cocinado. Le enseñé a mi hijo. Él tomó 13 cursos de asados y ahumados. Le dije: ‘Tienes que aprender a cocinar, si te toca una mujer que no sepa o no quiera hacerte de comer, tú cocinas’”.
Aldo (A) añadió: “Como tragón profesional, necesitaba aprender”.
E: “Yo le hacía de comer a la señora Silvia. Cuando empezó a tener menos actividad, ya comía en casa. Ella nunca cocinó. Hace muchos años tenía en su recámara su tostador y su horno de microondas y se preparaba algunas cosas. Le encantaban las tostadas de pata, los chiles en nogada, salmón, comida mexicana, tacos dorados, a cada rato. Comía de todo. Hace mucho sí se cuidaba. En la mañana nadaba todos los días. Luego llegaba a la Cámara de Diputados a las 8 de la mañana (fue diputada federal en 1982, representó a Tlaxcala). Tuvo una vida muy intensa. Vivió, comió y se paseó lo que quiso”.
¿Con qué otros artistas trabajó Efigenia Ramos, exasistente de Silvia Pinal y qué estudió?
“Para nada me pasó estar dentro de la política y el mundo de los artistas. Soy enfermera general. Hice mis prácticas en el ‘20 de Noviembre’. Entré al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), al Sindicato Nacional. Me fui a un partido político. Fui dirigente, directora de enlace distrital, manejé varias campañas. Ahí conocí al licenciado Tulio Hernández (†), entonces esposo de mi jefa. Él me mandó con ella”.
“A mí no me caía bien la señora. Escuchaba que la mala era ella en la relación. Un día me dijo: ‘Veo como que no le caigo muy bien. ¿No quiere estar conmigo?’ Le dije: ‘A veces se tienen malas informaciones’. Me platicó de su relación. Fue muy difícil para ella adaptarse al estilo de vida de su marido. Entonces le dije que sí trabajaría con ella… Nunca me regañó. Fue muy linda. Pedía todo por favor y daba las gracias”.
“Es difícil que trabaje con otro artista. Luis Enrique y su hija Schersa me ofrecían trabajo. Le cuidaría muy bien su dinero, como con la jefa. La relación fue muy padre con ellos, ya una cuestión laboral es diferente. También Frida me dijo: ‘Vente para Estados Unidos’”.

