Por: Lic. Nohemi Argüello Sosa.
Todas las personas tenemos derecho a vivir como queramos vivir e identificar libremente nuestra personalidad. Por lo que, el reconocimiento y respeto de los derechos de igualdad y no discriminación, identidad, libre desarrollo de la personalidad y reconocimiento de la personalidad jurídica de las personas de la diversidad sexual son pieza clave en la construcción de una cultura de la paz.
En este sentido, el Instituto Nacional Electoral (INE) es una institución vanguardista. En este año, el Consejo General aprobó importantes acuerdos para la visibilización y no discriminación de las personas no binarias y personas trans*. Durante el pasado mes febrero aprobó que las personas no binarias puedan solicitar la eliminación de la letra “H” o “M” en el apartado “sexo” de su credencial para votar y, en su lugar, se coloque una “X”.
Aunado al acuerdo INE/CG432/2023, aprobado en julio, el INE determinó la viable expedir, a las personas trans*, una credencia para votar con un identificador del “sexo” con una “M” o una “H” acorde con su identidad de género autopercibida, sin la presentación de un documento de identidad rectificado.
Estos acuerdos tienen fundamento en diversas disposiciones constitucionales y convencionales como los Principios de Yogyakarta +10 y la Opinión Consultiva 24/17 de la Corte Interamericana donde señala que el vocablo “trans*” es un término sombrilla utilizado para describir las diferentes variantes de la identidad de género cuyo común denominador es la no conformidad entre el sexo asignado al nacer de la persona y la identidad de género que ha sido tradicionalmente asignada a éste.
Antes de estos acuerdos, derivado del Acuerdo INE/CG1499/2018, las personas no binarias y trans* solo podían optar por ocultar el dato del sexo. Desde 2020 hasta el febrero de 2023, 134 mil 894 personas solicitaron que el dato de sexo no fuera visible en el anverso de su credencial; de ellas, mil 631 se reportaron en Tamaulipas.
Los citados acuerdos solo permiten cambiar el dato del sexo en el campo así denominado y dejan intocadas la CURP y la Clave de Elector; no obstante, son documentos históricos y trascendentales que impulsan la visibilización de las personas trans* y no binarias, lo que contribuye a la disminución de la violencia en contra de estas personas.
A pesar de que, definir, de manera autónoma, la identidad sexual y de género, y con datos acordes con la definición que las personas tienen de sí mismas, en los registros oficiales y en los documentos de identidad, son derechos consagrados en nuestra Carta Magna y en tratados internacionales en los que México es parte. Esta realidad diversa y sus derechos se eclipsan tras las formas de representación simbólica que identifican e ilustran nuestro ethos cultural cisgénero, heterosexual y binario.
Respetar los derechos de otras personas es indispensable en la construcción de una sociedad más igualitaria, respetuosa y pacífica. Una condición clave que requiere de la participación tanto de la sociedad como de las instituciones del Estado mexicano. De ahí la importancia de la tarea del INE para visibilizar a las personas trans* y no binarias.
¿Usted, qué opina?
