El trastorno bipolar es un padecimiento mental que causa cambios extremos en el estado anímico que van desde la manía o hipomanía hasta la depresión. Estos cambios de ánimo hacen que una persona pueda sentirse profundamente triste en ciertos episodios y, en otros, totalmente eufórico o irritable. La frecuencia con la que se dan estos cambios de ánimo varía de acuerdo con cada paciente, incluso hay personas que no presentan síntomas emocionales claros. ¿Cómo identificar si una persona es bipolar y cómo se trata esta enfermedad?

¿Cómo saber si una persona es bipolar? Síntomas del trastorno bipolar tipo 1: Trastorno bipolar II:

Un especialista debe diagnosticar si una persona es bipolar. Los síntomas son variados debido a que existe un espectro del trastorno, es decir, hay diversos tipos de bipolaridad . Pero antes de seguir, se debe conocer qué es un estado maníaco y qué diferencia tiene con el episodio hipomaníaco. Un episodio maníaco y uno hipomaníaco tienen los mismos síntomas: episodios anormales de optimismo, nerviosismo o tensión, aumento de actividad, energía o agitación; sensación exagerada de bienestar y confianza en sí mismo; frenesí de ideas; distracción e incluso la mala toma de decisiones, como las compras compulsivas, prácticas sexuales riesgosas, entre otras. Pero la hipomanía se distingue de la manía por la ausencia de síntomas psicóticos y un menor grado de impacto en la funcionalidad. Por tanto, los episodios maníacos son más graves y tienen mayores consecuencias en la vida de quienes lo padecen. La persona ha sufrido al menos un episodio maníaco, precedido o seguido de uno hipomaníaco o uno depresivo mayor. Si se trata de la manía, esta puede provocar una desconexión de la realidad (psicosis). Caracterizado por un episodio depresivo mayor y, como mínimo, un episodio hipomaníaco, pero nunca un episodio maníaco.

Trastorno ciclotímico: Causas del trastorno bipolar ¿Cómo tratar el trastorno bipolar?

Se identifica cuando alguien ha tenido durante al menos dos años muchos periodos con síntomas de hipomanía y periodos con síntomas depresivos. Existen otros tipos, incluso los relacionados con el consumo de ciertos medicamentos o bebidas alcohólicas. Estas pueden ser biológicas y se presentan a lo largo de la vida de un individuo, provocando un cambio bioquímico en el cerebro. Pero también pueden ser genéticas. Los factores de riesgo van desde tener un familiar directo con trastorno bipolar, hasta padecer periodos de mucho estrés y el abuso del alcohol y otras sustancias. Es una enfermedad que se padece de por vida, pero existen métodos para tratarla y aminorar sus efectos negativos y, algunas veces, incapacitantes. Farmacéuticamente, según la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), se pueden utilizar estabilizadores del estado de ánimo que ayudan a nivelar la bioquímica del cerebro. De este modo se pueden prevenir la manía, hipomanía y la depresión. También se pueden utilizar los antipsicóticos y antipsicóticos atípicos. Los expertos advierten que, cuando se diagnostica que existe trastorno bipolar, entonces el tratamiento es distinto al de la depresión. Finalmente, para prevenirlo, se aconseja evitar el consumo constante de drogas y alcohol, así como evitar someterse a situaciones altas de estrés. Y se recomienda ir con un especialista ante sospechas de padecerlo.