Hay muchas formas de alimentar a tu mascota. Todavía algunas personas eligen darles alimentos balanceados, que si bien prometen que tu perro tendrá el pelo brillante y se sentirá mejor, no es cierto, producen mal aliento y olor corporal, también pueden causar enfermedades digestivas y otras.

La mejor opción para alimentar a tu perro es una natural, tal como la que tu consumes, con carnes y vegetales reales. Pero hay una dieta aun más radical, la BARF, ACBA según sus siglas en español (Alimentos Crudos Biológicamente Apropiados). Tal como su nombre lo indica, esta dieta propone que tu perro consuma alimentos naturales tal como lo haría si fuera un animal salvaje, es decir, crudos. Es una mezcla de carnes crudas, frutas, verduras y huesos (que muchas veces son cuestionados en las dietas).

El objetivo de esta dieta es que tu mascota esté libre de alergias y problemas digestivos (que muchas veces producen los agregados a los alimentos industrializados). También mejora la salud general, la longevidad y la capacidad reproductiva. Es decir, mejora la salud general y reduce al mínimo las consultas de urgencia al veterinario.

estos son los alimentos permitidos en la dieta BARF

Frutas permitidad y verduras. Brócoli, zanahorias, espinaca, calabaza, patatas, batatas, espárragos, remolacha, lechuga, apioacelga, manzanas, peras, plátano, sandía. Las frutas debes deshuesarlas, y cortarlas pequeñas para mezclarlas con el resto de los ingredientes. Algunas personas las hierven unos segundos, pero no es necesario. Las uvas, aguacate, cebolla y ajo son algunas de las frutas y verduras no aptas para tus perros.
Carnes. Pollo, ternera, cordero, cerdo, etcétera. Cruda o apenas cocida, hervida o pasada por la plancha. Pescados como anchoas y sardinas. Víceras crudas (hígado de pollo, corazón, mollejas).
Huesos crudos. No cualquier hueso es apto para que tu perrito lo coma. Deben ser mitad carne, mitad hueso, siempre crudos, ya que si los cocinas se astillan. Hay cierta controversia en torno a los huesos, puedes evitarlos o molerlos para evitar problemas como obstruir su sistema digestivo o lastimar sus dientes. Evita darle huesos de pollo, son peligrosos. Si bien hay algunas formas de prepararlos para que los coman, pueden lastimar su garganta y asfixiarlos.
Legumbres. Lentejas, guisantes, garbanzos.
Aceites. Aceite de oliva o pescado.
Carbohidratos. Los perros no procesan bien los carbohidratos, por lo tanto no debes dárselos en gran cantidad. Es recomendable que les des avena integral y arroz yamaní. Evita harinas refinadas.

Otros temas:  El contacto de los hijos con desconocidos en internet, lo que más preocupa a los padres

tu perro comerá lo que le pongas en su plato, aunque quizás tenga preferencias por algunos alimentos y por otro no tanto. Por lo tanto, nunca es tarde para cambiar su estilo de vida. Una dieta BARF le dará un pelaje más brillante y saludable, sus dientes tendrán menos sarro, le dirás adiós a los conservantes y aditivos. Además, comer para tu mascota será más entretenido, ya que los sabores y texturas varían más que con los alimentos comerciales.

Por otra parte es importante que consultes con tu veterinario para que tu perro obtenga todos los nutrientes que necesita, con una dieta balanceada esto es más que posible. Debes cuidar la higiene, muchas veces las carnes y otros alimentos crudos pueden contener bacterias, esto muchas veces se soluciona cocinándolo un poco.