La enigmática hepatitis aguda cuyo origen es desconocido y que aparentemente ataca a niños chicos -mayormente de hasta 5 años- ya está en América Latina.

Hasta el martes eran seis los países latinoamericanos que habían reportado casos probables de hepatitis aguda infantil de origen desconocido, informó a BBC Mundo el asesor en Prevención y Control de Enfermedades de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), el epidemiólogo Enrique Pérez.

En esos seis países -que Pérez prefirió no decir cuáles son- se detectaron 23 casos. Además, hay otros 53 sospechosos que se estaban estudiando.

No se habían registrado muertes en la región de casos confirmados ni que debieran recibir un trasplante de hígado hasta el martes 17 de mayo.

El primer país latinoamericano en registrar un caso sospechoso fue Argentina, aunque todavía está bajo investigación para confirmar si su origen es desconocido.

Ocurrió el 5 de mayo, cuando el Ministerio de Salud de ese país informó que un niño de 8 años estaba internado en un hospital de la ciudad de Rosario (300 kilómetros al noroeste de Buenos Aires). Debió ser trasplantado y evolucionaba favorablemente.

A él se sumaron ocho casos más.

Costa Rica reportó el caso de una niña de 2 años con hepatitis aguda que dio positivo a la prueba de adenovirus. Días después fue dada de alta.

El país centroamericano informó después de una niña de 4 años cuya hepatitis tenía origen desconocido, aunque en ese caso el test de adenovirus dio negativo, informaron medios locales.

Entre las causas se encuentran la infección (por un virus o bacteria), la intoxicación (alcohólica, por sustancias o fármacos) y el sistema inmunitario.

En algunos casos, como en las hepatitis B, C y D, la infección puede tornarse crónica.

«La hepatitis aguda tiene diferentes síntomas: gastrointestinales, como diarrea o vómito, fiebre y dolor muscular, pero lo más característico es la ictericia, una coloración amarilla de la piel y los ojos», dijo el infectólogo Leandro Soares Sereno, asesor para la prevención y el control de las hepatitis virales en la OPS.

¿Qué se sabe hasta ahora de la nueva hepatitis?

El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por su sigla en inglés) dijo que la hepatitis aguda puede demorar en desarrollarse después de la aparición de los primeros síntomas, por lo que puede haber un retraso en la notificación de los casos.

Agregó que una vez que existe la sospecha, confirmarlo mediante estudios también lleva tiempo.

Que la hepatitis sea de origen desconocido implica que no se puede atribuir a las variantes más frecuentes -A, B, C, D o E-, todas estudiadas en el pasado, y tampoco a una intoxicación o a un efecto autoinmune.

«La clave en la hipótesis [del origen es sobre] los vínculos entre el adenovirus y el SARS-CoV-2 y, lo que es más importante, cómo estas dos infecciones pueden estar trabajando juntas como cofactores, ya sea por aumentar la susceptibilidad o crear una respuesta anormal», dijo Eastbrook.

El coronavirus SARS-CoV-2 es el causante de la covid-19.

Lo que se está estudiando con mayor profundidad es «si una infección previa de covid en niños, quizás hace algún tiempo, pudo haber persistido y permanecido en el intestino, y que luego una infección posterior por adenovirus haya provocado que el sistema inmunológico se active y cause inflamación» en el hígado, agregó la experta en hepatitis.

El 70% de los casos testeados hasta el 10 de mayo habían dado positivo de adenovirus, y de estos la mayoría era del adenovirus tipo 41. El 18% había dado positivo en covid.

De todas formas, todavía no está claro si todos los casos identificados después de la alerta son parte de un verdadero aumento en comparación con la tasa inicial de hepatitis de origen desconocido en niños.

Los expertos están investigando un posible vínculo con un aumento de infecciones por adenovirus, una causa habitual de enfermedad infantil.

También se está estudiando si tiene alguna vinculación con la covid-19 -si una infección actual o previa aumenta el riesgo de esta enfermedad en algunos niños- o algo en el medioambiente.

La última evaluación del ECDC, publicada el 13 de mayo, también apunta como principal hipótesis a una infección por adenovirus.

Otras posibles causas no se excluyeron como hipótesis, pero se consideran menos plausibles.

La enfermedad es rara y la evidencia sobre la transmisión de persona a persona sigue sin estar clara.

¿Qué es el adenovirus 41?

Los adenovirus son una familia de virus que se propagan de persona a persona y causan con mayor frecuencia enfermedades respiratorias, pero, según el tipo, también pueden causar otras dolencias como gastroenteritis (inflamación del estómago o los intestinos), conjuntivitis y cistitis (infección de la vejiga), según los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC, por su sigla en inglés) de EE.UU.

El adenovirus tipo 41, también llamado F41, se presenta típicamente con síntomas como diarrea, vómitos y fiebre, a menudo acompañados de problemas respiratorios.

Si bien ha habido informes de casos de hepatitis en niños inmunocomprometidos con infección por adenovirus, se desconoce si el adenovirus tipo 41 es una causa de hepatitis en niños que eran sanos.

Los CDC creen que el adenovirus puede ser la causa de estos casos informados, pero los investigadores aún están aprendiendo de esta infección. Para ello quieren descartar otras posibles causas e identificar factores que puedan haber contribuido.

«En general, la infección tiene una duración limitada y no evoluciona a cuadros preocupantes, aunque se han registrado casos raros de infecciones graves por adenovirus que han causado hepatitis en pacientes inmunocomprometidos o personas sometidas a trasplantes. Sin embargo, estos niños no responden a esta descripción, pues previamente estaban saludables», afirmó Soares Sereno, de la OPS.