Por: Lic. Teresa Medina Marroquín.
Ayer los candidatos José Ramón Gómez Leal, Manuel Muñoz Cano e Imelda Sanmiguel Sánchez se sometieron al escrutinio ciudadano, sólo para que uno resultara victorioso y ungido Senador de la República.
Diríase que uno fue “votado” para ocupar el mencionado escaño senatorial, mientras que los otros dos fueron “botados” (es decir, echados) de la competencia electoral al no convencer a la mayoría.
Aclarados los significados de votar con “uve” y botar con “be” (o “b labial”), incluyendo los parónimos, debo decir que las encuestas anunciaban con mucha anticipación que el vencedor de esta contienda electoral sería el “JR”.
¿Y era así considerado por ser mejor que Muñoz y Sanmiguel? ¿O porque circunstancialmente estuvo siempre mejor posicionado ante los reflectores mediáticos?
Otra cuestión sería saber si esta elección fue lo mejor de una mediocridad compuesta por tres candidatos; sin embargo, lo cierto es que fue sin duda muy puntual, sin llegar a ser vendible.
Personalmente ignoro cualquiera de las tres respuestas, aunque pienso que, como se dijo demasiado en los medios de Tamaulipas, de los tres candidatos no había gran calidad, y anodina porque, insisto, ni siquiera pudo animar las entristecidas almas de los tamaulipecos.
CANDIDATOS: SU REINO ES DE OTRO MUNDO
Bajo esa lógica, quien haya ganado la elección se convirtió en triunfador porque de plano alguien tenía que ganar, empeorándose más el asunto al no haber existido ningún debate.
Ese fenómeno que no debe volverse a repetir, no sólo concita preocupaciones sobre el futuro político y electoral en
Tamaulipas, también amenaza a la gente con el hecho de que si tal o cual aspirante está bien en los niveles mediáticos, con eso hay cuerda para competir.
¿Qué diablos estarían ofreciendo a la ciudadanía sino es intrigas, rencores, puro aire y la osadía y el show de presentarse ante la gente y expresar que ellos son los mejores para gobernar o representar los intereses del pueblo?
O sea que cada vez más estaremos viendo cómo avanza sin remedio el fenómeno del llamado “autoguayabazo”, desde “Yo soy el más preparado”, “Yo soy el que los rescatara de la pobreza”, “Yo soy quien acabará con la inseguridad” y en un descuido “Yo soy el más bonito”.
Un “autoguayabazo” cuyos tacos de lengua se convertirán en pretextos para no afrontar los problemas, pero eso sí, buenísimos (esperemos ya no) para dejar las arcas saqueadas, cuyos delitos siempre caen en el oscuro y siniestro territorio de la impunidad.
La urgencia es que las elecciones futuras, como las de 2024, así como sus debates, sean tan de alta calidad y suficiencia para que los electores puedan decidir su voto, poniéndole un hasta aquí al ridículo y jactancioso “autoguayabazo”.
O si no, pensémosle bien, tal vez el mal esté entre quienes pertenecemos al pueblo, que no entendemos de gran retórica, de fina cultura, de arte discursivo y de que el reino que nos ofrecen los candidatos es de otro mundo.
CHAVIRA Y ARNULFO, POR UNA MEJOR EDUCACIÓN
Plausible y oportuna la visita que el rector de la Universidad del Norte de Tamaulipas, Francisco Chavira Martínez, realizó al profesor Arnulfo Rodríguez Treviño, secretario general de la Sección 30 del SNTE.
¿Cuál fue el mensaje que produjo está reunión en el entorno político? Sin duda el interés verdadero de ambos personajes por una mejor educación para Tamaulipas, contribuyendo con el proyecto del gobernador Américo Villarreal Anaya.
Trascendió además que el rector Chavira ofreció al maestro Arnulfo una serie de becas a fin de que la Universidad del Norte de Tamaulipas prepare a las y los maestros, que así lo deseen, con maestrías y doctorados. Un gesto que el líder de la Sección 30 agradeció por la nobleza que circunscribe.
UAT APRUEBA CINCO NUEVOS POSGRADOS
La Asamblea de la UAT aprobó por unanimidad la creación de cinco nuevos posgrados, en atención a la demanda de esquemas educativos de alta calidad que requiere la sociedad tamaulipeca. En la siguiente colaboración daremos los detalles.
¡Excelente inicio de semana!
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