1. ¿Cuándo se aconseja el láser para la incontinencia urinaria?

2. ¿Cómo actúa el láser?

3. ¿Qué resultados se obtienen? ¿Son definitivos?

4. ¿Qué ventajas presenta el láser frente a otras técnicas?

5. ¿Está contraindicado en algunos casos?

Se estima que una de cada tres mujeres a partir de los 50 años sufre pérdidas de orina. El suelo pélvico se debilita por factores como los embarazos y puede acabar causando incontinencia urinaria. Una afección que, a pesar de lo habitual que puede llegar a ser, todavía está infradiagnosticada e infratratada. Se estima que el 40% de las personas que la sufren tarda más de tres años en recibir el diagnóstico.

Es cierto que no se trata de un trastorno grave, pero puede afectar en gran medida a la calidad de vida de la mujer y limitar sus actividades diarias. Sin embargo, la incontinencia urinaria puede solucionarse gracias al trabajo del suelo pélvico y a tratamientos enfocados a mejorar la salud vaginal como el láser.

La Dra. Luciana Bergamaschi, responsable de la Unidad de Ginecología Regenerativa de Dexeus Mujer, nos aclara todas las dudas sobre esta técnica aplicada a la incontinencia urinaria.

1. ¿Cuándo se aconseja el láser para la incontinencia urinaria?

La incontinencia urinaria es un síntoma que puede deberse a diferentes causas:

  • Problemas en el cierre del esfínter urinario, lo que provoca que se escape la orina cuando hay un esfuerzo.
  • Problemas en la coordinación de la musculatura de la vejiga o del funcionamiento de los nervios, dando lugar a escapes inesperados.
  • Descenso de órganos pélvicos (prolapsos).
  • Malos hábitos con respecto al orinar, etc.

Por tanto, es muy importante una correcta valoración. El láser puede ser muy útil en los casos donde existe mucha atrofia vaginal (típico en la menopausia), porque ayuda a que el tejido se vuelva más elástico y consistente.

También lo utilizamos en las incontinencias de esfuerzo leves y moderadas (son los típicos escapes al toser, correr o hacer cualquier esfuerzo físico).

2. ¿Cómo actúa el láser?

El láser fraccionado es una fuente de luz muy potente con unas determinadas características físicas, que hacen que el tejido se caliente a temperaturas tales que estimula la producción de colágeno local, regenerando de esta manera la zona vaginal y periuretral.

El aparato consta de un accesorio que se introduce en la vagina y dispara luz láser en esta zona y en el área vulva. Generalmente recomendamos 3 sesiones separadas por un tiempo de un mes, pero es requisito indispensable una correcta valoración individual.

3. ¿Qué resultados se obtienen? ¿Son definitivos?

Los resultados dependen de varios factores: la causa de la incontinencia, la edad de la paciente, otras enfermedades que sufra, hábitos de vida, peso, tipo de actividad que realiza, etc.

En general, un 30% de los casos no notarán la mejoría que desean, por ello hay que ser muy realista con las expectativas.

  • Hoy en día combinamos técnicas, por ejemplo, usando ácido hialurónico inyectado, hilos tensores o electromagnetismo con el fin de optimizar resultados.

Siempre nos apoyamos en el trabajo de las fisioterapeutas que reeducan a las pacientes a nivel de suelo pélvico. Los resultados no son definitivos porque nuestros tejidos sufren deterioro con el paso del tiempo, pero se puede repetir si es necesario.

4. ¿Qué ventajas presenta el láser frente a otras técnicas?

La gran ventaja es que es una técnica ambulatoria, indolora, que realizamos en la misma consulta y que permite seguir desde ese mismo día con las actividades diarias.

No contraindica una cirugía si en el futuro es necesaria, siempre se pueden combinar y, de hecho, mejora la calidad del tejido a tratar antes de la cirugía. Además, el láser alivia otros síntomas como la sequedad vaginal.

5. ¿Está contraindicado en algunos casos?

El láser está contraindicado cuando hay infecciones urinarias, vaginales o vulvares en el momento de la sesión. Tampoco ser realiza con sangrado vaginal activo o enfermedades de la zona a tratar que aún no se ha terminado de estudiar. A veces hay medicaciones que magnifican el efecto de la luz láser. En estos casos se debe evaluar su aplicación con precaución.